Preguntas Frecuentes de Lactancia


¿Toda mujer puede amamantar?
La lactancia materna es un arte que cada díada mamá-bebé irá descifrando y perfeccionando con la práctica. Requiere voluntad y constancia. Desde el punto de vista biológico, a no ser raras excepciones, toda mujer es capaz de producir leche materna, y será el alimento indicado para ese bebé. La leche que una mujer produce varía de acuerdo al hijo a la cual está dirigida. Pero además, varía de acuerdo a la edad que tenga el mismo, así como también a lo largo del día, y en una misma mamada.

¿De qué depende poder o no amamantar?
A pesar de que una mamá tenga la capacidad física para producir leche, pueden presentarse otros obstáculos que dificulten el amamantar. Existen elementos emocionales que pueden interferir en la producción de leche, como también elementos sociales. El apoyo del entorno resulta crucial para sostener la lactancia materna. También pueden aparecer problemas físicos, como grietas, infecciones, hongos; pero que al ser tratados de forma precisa, no impiden la lactancia. El éxito se encuentra en la voluntad de la mamá, y en la contención de la familia y el personal de salud. Es fundamental fomentar un buen comienzo de la lactancia, prendiendo al bebé dentro de los primeros 30 minutos de vida. En este momento, están en un estado de “alerta tranquilo”, el cual es óptimo para que se produzca la primera toma.
Asimismo, para lograr una lactancia exitosa, es importante evitar ofrecerle al bebé otra cosa que no sea el pecho materno durante el primer mes de vida. A no ser por indicación médica, los bebés no deben recibir mamaderas con suero glucosado, ni complemento. La estimulación que hace el bebé sobre el pezón, durante los primeros días, es importante para la producción de leche, y para que se instale correctamente la lactancia. El calostro que ellos toman durante las primeras 48-72 horas de vida, tiene un alto contenido inmunológico y de nutrientes, por lo que solo deben recibir este alimento y no otro. En algunas maternidades se estila ofrecer al bebé suero glucosado o mamadera de complemento, sin embargo, la mamá debe asegurarse que sea debido a una indicación médica y no de forma rutinaria. La Sociedad Uruguaya de Pediatría recomienda evitar el uso de chupetes y mamaderas en el primer mes. En caso de que el bebé deba tomar leche de complemento, se le puede ofrecer con jeringa o cuchara. Esta práctica no está muy difundida popularmente, pero es importante para evitar complicaciones en la lactancia.

¿El peso de la mujer está relacionado con la lactancia?
No. Tampoco la altura, ni el tamaño de las mamas. Este último puede incidir en la capacidad de almacenamiento, pero las investigaciones del tema indican que no influye en la producción. Puede suceder que una mujer con senos pequeños deba amamantar con mayor frecuencia, que una con mayor tamaño de mamas, pero la cantidad que se produce es la misma.

¿Cómo y desde cuándo hay que prepararse en el embarazo para poder dar de mamar?
La naturaleza ha creado el cuerpo de la mujer de tal forma que durante el embarazo se va preparando para poder alimentar a su bebé desde el nacimiento. Esto se va dando de forma natural, debido a factores hormonales. Es decir que si no existen patologías la mamá no tiene que hacer nada en especial para poder amamantar, su propio cuerpo se está preparando sin ella notarlo. Únicamente puede observar sus mamas con mayor detenimiento, para descartar la presencia de un pezón plano u invertido, que en algunos casos, pueden ser una dificultad en la lactancia.

¿Cómo saber si el pezón se está formando bien?
Durante el embarazo, la mamá puede realizar el ejercicio de apretar suavemente la aréola, y observar la reacción del pezón. Tiene que sobresalir, de lo contrario, si se repliega, indica que es invertido o plano. En estos casos se recomienda consultar con el ginecólogo. Existen ejercicios que la mamá puede hacer para ayudar a estirarlo, utilizando una jeringa invertida, o durante unos minutos un extractor de leche, también el estiramiento se puede realizar de forma manual. Debemos tener en cuenta que estos ejercicios siempre deben de ser indicados por un profesional correspondiente.

¿Qué dificultades son las más comunes y cómo pueden prevenirse?
Existen dificultades que se presentan con frecuencia como las grietas (lastimaduras en los pezones o en la aréola), infecciones (mastitis) y hongos. Cualquiera de estas se pueden prevenir de forma simple. Las grietas se deben generalmente a un acople incorrecto de la boca del bebé. La mamá debe esperar a que el bebé abra bien su boca para colocarlo al pecho, los labios del bebé deben abarcar la mayor parte posible de aréola. Si toma solo el pezón, lo lastimará. Las mastitis se pueden prevenir evitando que las mamas se congestionen. Si la mamá observa una zona dura del seno, debe intentar ablandarla con calor local y extrayendo leche, ya sea amamantando o de forma manual. El medio húmedo en el que se encuentra el pezón es un campo fértil para que se produzcan hongos. La mamá puede sentir ardor, o pinchazos. La mejor forma de prevenirlo es usar ropa interior de algodón, evitar el uso de protectores mamarios, tener los senos al descubierto en la medida de lo posible y se recomienda, asimismo, tomar un poco de sol.

¿Cuál es la postura apropiada para dar de mamar?
Se recomienda comenzar las primeras sesiones sentadas, ya que suele resultar más fácil. La mamá debe estar cómoda, considerando que pasará amamantando bastante tiempo del día. Se sugiere utilizar un sillón o silla con apoya brazos y algunas almohadas y/o almohadones colocados detrás de la espalda, debajo del codo y sobre las piernas. Asimismo, para sostener al bebé puede resultar útil un almohadón en el regazo. Se puede utilizar un banco más pequeño, o un montón de libros, para apoyar los pies y así levantar las piernas, lo que da más comodidad. Si la mamá está sentada en la cama, además puede poner un almohadón debajo de las rodillas.
El bebé debe ser colocado “panza con panza” con su mamá, de manera que no tenga que girar la cabeza a un lado para poder mamar. Esto se cumple si las orejas del bebé y sus hombros están en una misma línea. Si realizamos el ejercicio de tragar con la cabeza girada hacia el hombro veremos lo difícil e incómodo que es. Es importante llevar el bebé al pecho y no el pecho al bebé para asegurase de mantener una buena postura durante toda la toma. Amamantar acostada suele resultar cómodo para muchas madres, además es una buena forma de descansar un rato. La mamá debe recostarse sobre uno de sus lados y colocar al bebé frente a ella (recordando que el cuerpo del bebé debe estar alineado). Esta técnica resulta especialmente útil durante la noche, y para aquellas mamás que han sufrido una cesárea.
Cuando la mamá y el bebé sean expertos en el arte de amamantar, van a encontrar por sí mismos las posiciones que les resulte más apropiadas, pero observar la técnica es muy importante al comienzo para prevenir grietas, ingurgitación y dolores de espalda innecesarios.

¿Es cierto que al dar de mamar se siente sed?
La madre que amamanta necesita más agua y por eso siente más sed. La oxcitocina, hormona que actúa en el trabajo de parto, también es responsable por la eyección de la leche, y este mecanismo sería la razón por la que algunas madres sienten sed justo en el momento que están dando de mamar. Es un mito que las mamás deben tomar agua todo el tiempo para aumentar la producción de leche. Se recomienda que tomen según la sed que tengan, lo cual por lo general, ya es bastante.

¿La lactancia ayuda para adelgazar?
Sí. Las mamás que amamantan y comen de acuerdo al hambre que sienten, tienden a bajar de peso paulatinamente. Las estadísticas indican que tienden a perder más peso entre los 3 a 6 meses del bebé. Esta disminución variará de acuerdo a cada mujer, algunos estudios dicen que entre 0,6 y 0,8 kg por mes durante los primeros 6 meses y más lentamente después. Los kilos que se acumulan durante el embarazo, almacenan la energía extra que requiere el cuerpo de la madre para producir leche.
No se recomienda hacer nada en especial para bajar de peso durante los primeros meses, es importante que la mamá se recupere del parto y establezca una buena producción de leche.

¿Se puede consumir una copa de vino u otro alcohol en mínimas cantidades dando de mamar?
No se ha observado que el consumo de alcohol en forma ocasional y en mínimas cantidades sea dañino para el lactante. El alcohol pasa a la sangre fácilmente y alcanza su máxima concentración en 30 a 60 minutos luego de consumirlo o a los 60 a 90 minutos si lo consume con alimentos. Una mujer tarda entre dos y tres hora en eliminar del cuerpo el alcohol contenido en un vaso de cerveza o una copa de vino, y 13 horas en eliminar el alcohol de una bebida fuerte. Los efectos del alcohol en el lactante están directamente relacionados con la cantidad y la frecuencia con que la madre ingiera.

¿Está permitido tomar analgésicos durante la lactancia?
Aunque pasan a la leche en cantidades variables, la gran mayoría de las medicinas comunes son compatibles con la lactancia. De hecho, casi todas las mujeres reciben analgésicos en el post parto, más aún luego de la cesárea. Estar libre de dolor ayuda a un buen comienzo de la lactancia y a atender mejor y disfrutar de los primeros días con el bebé. Pero sólo un médico puede recetar o recomendar un fármaco a la madre que da de mamar, y evaluar su seguridad para la madre y el bebé. Es importante en esta etapa evitar la automedicación. Cada vez que le receten un medicamento a una mamá, es recomendable que le haga saber a su doctor que está amamantando.

¿Se recomienda sacarse leche para estimular la cantidad?
La producción depende directamente de la estimulación del pecho, lo más efectivo para estimular la secreción láctea es la succión del bebé, más que cualquier método de extracción. Si la madre necesita aumentar su producción, lo más recomendable es poner al bebé más seguido al pecho y durante el tiempo que quiera. Pero si además quiere guardar leche para hacer su stock, o no puede prenderlo al pecho por cualquier motivo, extraerse también aumenta la cantidad y puede resultar muy útil para la mamá que trabaja.

Ana Carrero
Doula Comunitaria

Claudia López
Licenciada en Psicología
Publicar un comentario